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10 Datos curiosos sobre Sigmund Freud

Desde su linda mascota, la persecución nazi hasta sus adicciones

Sigmund Freud es considerado el padre del psicoanálisis y es una de las figuras intelectuales más icónicas del siglo XX. Médico y neurólogo, su trabajo y estudios revolucionaron el mundo. Nació un 6 de mayo de 1856: a 164 años de su natalicio, te compartimos algunos datos curiosos.

1. Su apellido real es Sigismund, pero decidió cambiarlo a Freud una vez que entró a la universidad debido al creciente antisemitismo que comenzaba a sentirse en Viena.

2. Aprendió español de forma autodidacta pues era fanático de Don Quijote, la icónica obra de Miguel de Cervantes. (Si aún viviera bien podrías entablar una conversación con él. ¿Qué le preguntarías?)

3. Hacía uso de la cocaína con fines terapéuticos y publicó un artículo titulado Über Coca (Sobre la coca).

4. Tenía costumbres muy marcadas, como comer a la misma hora y dar caminatas por el mismo sendero todos los días.

Freud y su hija

5. Era amante de los perros y su mascota era una Chow Chow llamada Jofie que, según se sabe, utilizaba para tranquilizar a sus pacientes durante sus sesiones.

6. Su obra más importante e influyente fue La interpretación de los sueños: al principio no tendría mayor relevancia por las teorías que proponía, sin embargo, gracias a Carl Jung y Wilhelm Reich, su obra comenzó a ganar respeto y popularidad.

7. Tuvo 6 hijos con Martha Bernays, pero también mantuvo una relación sentimental con su cuñada Minna Bernays por al menos una década: con ella podía hablar de psicología y viajar constantemente.

7. Tuvo que exiliarse en Londres cuando los nazis comenzaron con la persecución judía; no obstante, sus hermanos no lograron escapar y murieron en un campo de concentración.

8. Tenía miedo al número 69 y evitaba alojarse en una habitación que tuviera ese número. También tenía miedo de los helechos.

9. Era adicto a la heroína y el tabaco, la primer droga pudo dejarla pues afectaba su capacidad intelectual, pero fumar jamás. Fue diagnosticado con cáncer de paladar en 1923, la enfermedad lo dejó sordo del oído derecho y tuvo que utilizar prótesis que le dificultaban el habla, aún así no dejó de fumar.

10. Para 1939 tras un dolor insoportable y su salud cada vez peor, recurrió a su amigo Max Schur, quien le inyectó una alta dosis de morfina que finalmente le causó la muerte.


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